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A propósito de los 25 años del Partido ASI.

El partido hoy Alianza Social Independiente[1], ASI, es una expresión política surgida del proceso de inclusión cultural y política ligado al proceso constituyente de 1990[2]. Surge como una expresión de un sector del movimiento indígena, con gran arraigo en el departamento del Cauca, región de donde han llevado al Congreso de la República a tres senadores por la circunscripción especial indígena: el Taita, Anatolio Quirá (q.e.p.d.) (1991-1994), Jesús Enrique Piñacué[3] (1998-2010) y Marco Aníbal Avirama (2010-2018). También, han contribuido para mantener vigente este proyecto político multiétnico y pluricultural, las minorías étnicas afrocolombianas, en cabeza de la profesora Zulia Mena, quien llegó a la Cámara de Representantes por la Circunscripción Especial de Comunidades Negras en el periodo 1994-1998, en representación de la Alianza Social Indígena, justo en el momento que los candidatos indígenas de la ASI, no alcanzaron curul en el Senado Especial[4]. Otro chocoano, que estuvo en el Senado de la República en representación de la Alianza Social Indígena en el periodo 1998-2002, fue el ex-constituyente, Indígena Embera, Francisco Rojas Birry[5]. Han tenido un papel protagónico en la historia de los primeros 25 años, las estructuras de Antioquia, Cauca, Tolima, Chocó, Córdoba, Nariño, Valle, y Bogotá, han participado sectores indígenas, afrocolombianos, campesinos, pobladores urbanos, estudiantes, expresiones culturales, ambientalistas, organizaciones sociales y recientemente organizaciones sindicales. También suscribieron el acta fundacional, integrantes del Movimiento Quintín Lame[6] y del Frente amplio del Magdalena Medio, FAM. Otra contribución a la expresión parlamentaria del partido, surgió como resultado de un acuerdo político y electoral suscrito en 2010 con el movimiento “Compromiso Ciudadano”, liderado por Sergio Fajardo Valderrama, llegando a la Cámara de Representantes por el departamento de Antioquia, Juan Manuel Valdez Barcha (2010-2014). Desde la región de la Orinoquía, fueron elegidos por el departamento del Guainía los Representantes a la Cámara Jhony Aparicio Ramírez (1998-2002) y Edgar Alexander Cipriano (2014-2018). El Partido ASI, surge como reacción a la hegemonía del bipartidismo (Liberal-Conservador), quienes pactaron la alternancia y paridad en el ejercicio del poder, durante el periodo de 16 años conocido como el Frente Nacional. Se ha caracterizado por ser un proyecto político independiente de las expresiones de la política tradicional, que durante los últimos 16 años, pactaron el reparto del poder político entre los partidos de la Unidad Nacional (Liberales, Conservadores, Partido de la U, Cambio Radical, Opción Ciudadana). Al margen del Frente Nacional y la Unidad Nacional, la Alianza Social Independiente, ASI, ha estado animando y apoyando expresiones ciudadanas ligadas a procesos de renovación de la cultura política, manteniéndose distante de las posiciones radicales provenientes de la izquierda y la derecha. Ha sabido mantener una presencia parlamentaria independiente, apoyando aquellas iniciativas legislativas que favorecen a las mayorías de colombianos más vulnerables, como la Ley de Victimas y de Restitución de Tierras, también con toda claridad ha apoyado de manera decidida la salida negociada del conflicto armado, y los diálogos del gobierno nacional en la Habana, con las FARC, y las recientemente iniciadas con el ELN. En esta lógica, el partido ha jugado un papel sensible en la transformación de las costumbres políticas en Colombia, acompañando en dos oportunidades a la Alcaldía de Bogotá, al profesor Antanas Mockus, y a la Alcaldía de Medellín al Profesor, Sergio Fajardo Valderrama; y al comunicador social, Alonso Salazar. En esta misma lógica, cuenta hoy en el concejo de Bogotá con el concejal Juan Carlos Flórez, quien en las pasadas elecciones, fue elegido mediante la realización de una campaña ciudadana innovadora, en la cual no invirtió recursos económicos (cero pesos) y tampoco contaminó la ciudad, al no emplear publicidad impresa, convirtiéndose hoy un hito de la innovación política y ejemplo de transformación de las prácticas políticas imperantes. Además de contribuir como un partido facilitador para la participación de figuras públicas que han realizado significativas transformaciones a las prácticas políticas tradicionales, la ASI se caracteriza por no haber permitido la penetración en sus estructuras de expresiones ligadas a grupos al margen de la ley, que durante la década de los 90 y el primer lustro del nuevo siglo, infiltraron al conjunto de los partidos políticos tradicionales en nuestro país. Por ello, muchos sectores de la sociedad colombiana, identifican al Partido ASI como una alternativa ética y de renovación de unas prácticas políticas tradicionales, especialmente hoy cuando la política ha sido cooptada por intereses empresariales de grupos de contratistas y negociantes, que ejercen la política con el ánimo de enriquecerse. La ASI está llamada a liderar a los sectores ciudadanos que quieren arrebatarle la política a los grupos que representan intereses privados de las elites de la política tradicional, poniéndola al servicio de la ciudadanía, del interese general, reivindicando como “sagrados” los recursos públicos, la vida y los derechos de los más vulnerables. El Partido ASI es hoy parte del patrimonio democrático nacional, con sus aciertos y sus desaciertos, luego de 25 años de existencia, está consolidándose como una opción política que está haciendo tránsito de ser un partido de “Minorías Étnicas” ligado a las circunscripciones especiales, a ser un partido ciudadano, buscando convertirse en una opción de poder político alternativo desde el ejercicio de la independencia de las posiciones de las extremas (derecha e izquierda), y desligándose de las prácticas políticas clientelistas y vinculadas a hechos de corrupción, o de prácticas poco transparentes del ejercicio del poder político. Desde la veeduría nacional del partido, se considera que el más grande activo que tiene hoy la Alianza Social Independiente, ASI, es su buen nombre, su credibilidad como partido independiente que no permite la utilización de las practicas clientelistas a su interior, que ejerce la democracia interna y permite la autonomía de las estructuras municipales y departamentales en la definición de sus candidatos a alcaldías y gobernaciones. También brinda autonomía a sus estructuras en la confección de las listas a juntas administradoras locales, concejos, asambleas y cámara de representantes, práctica democrática poco ejercida hoy por parte de los partidos tanto de la derecha, como de la izquierda en Colombia. Hoy podemos decir con satisfacción que la ASI se caracteriza por ser un verdadero partido ciudadano, que respeta las decisiones de sus instancias municipales y departamentales. Y siendo una expresión de ciudadanas y ciudadanos, y no de las elites bogotanas o de parlamentarios regionales. De hecho, la dirección política del partido que no está en cabeza de los elegidos (Congresistas) sino de un órgano colegiado, Comité Ejecutivo Nacional, está conformado por líderes de diferentes departamentos con los mayores resultados electorales y las mejores buenas prácticas políticas y electorales. Es motivo de especial significación política, la reciente vinculación de la dirigencia de la Confederación General del Trabajo, CGT, en cabeza de su presidente, y actual Co-Presidente del Partido, Julio Roberto Gómez Esguerra, por lo que significa para la democracia colombiana que una de las más importantes centrales obreras colombianas, encuentre al interior de la ASI el espacio para expresarse políticamente en el ámbito nacional, departamental y municipal. De la capacidad de inclusión política existente en cada una de las regionales depende, que a nuestro partido puedan llegar a vincularse políticamente las más diversas expresiones del mundo social, ambiental, cultural y étnico del país. Así pues, hay que recalcar la importancia y el significado, que al interior del partido, puedan expresarse con toda libertad, las diversas expresiones del mundo social, cultural, étnico, ambiental y las expresiones de las denominadas “nuevas ciudadanías”, pues eso nos define como una verdadera y vigorosa ALIANZA SOCIAL. Pero también las buenas prácticas políticas y electorales, deslindando con los sujetos políticos tradicionales que han convertido el ejercicio de la política como el mecanismo para su enriquecimiento personal, y no como medio para el desarrollo del interés colectivo y en particular, para lograr el ejercicio progresivo de los derechos de los más vulnerables de la sociedad, pues esas buenas prácticas son las que nos permiten distinguirnos como INDEPENDIENTES, y así ser ALTERNATIVA real de poder en el futuro próximo. Un partido vigoroso, que crece y se adapta a las nuevas necesidades políticas del país, tiene que enfrentar grandes retos y saber sortear con inteligencia y creatividad los riesgos que dicho crecimiento entraña. Por: Miguel Antonio Galvis. Veedor Nacional del partido ASI. Texto Exclusivo para ACTUALIDAD ÉTNICA. Notas: [1] Durante el periodo 1991 a 2011 se denominó Alianza Social Indígena, ASI. El cambio de nombre significó la apertura del partido a la participación de nuevos sectores sociales, culturales, étnicos y políticos, que ya contaban con expresiones al interior del partido, pero que por su nombre era percibido como un partido indigenista o de sólo indígenas. El Consejo Nacional Electoral mediante resolución N° 503 del 6 de julio de 2011, registró el cambio de nombre. [2] Es el cuarto partido más antiguo, después de los históricos, partidos liberal y partido conservador; y la Unión Patriótica, que surgió como resultado de los acuerdos de paz suscritos entre el gobierno y las FARC en 1985. La ASI cumple este año 25 años de permanencia en el escenario político nacional. [3]Jesús Enrique Piñacué fue elegido en 2002, Senador por la circunscripción ordinaria obteniendo 83.594 votos, el candidato de la ASI por la circunscripción especial indígena fue José Domingo Caldono Quirá, no fue elegido. [4] Gracias a la elección de la profesora chocoana Zulia Mena, la Alianza Social Indígena, pudo mantener su personería jurídica, pues se requería contar con un congresista electo por las circunscripciones de minorías étnicas para poder continuar existiendo como movimiento o partido político. [5] Francisco Rojas Birry, se desvinculó de la Alianza Social Indígena en el año 2002, prosiguió su carrera política siendo senador de la república por el movimiento Huella Ciudadana y posteriormente, se vinculó al Polo Democrático Alternativo. [6] Movimiento armado de origen Indigenista desmovilizado en el proceso de paz de 1990.
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